Loading chapter...
SEÑOR, tú nos has sido refugioEn generación y en generación.Antes que naciesen los montesY formases la tierra y el mundo,Y desde el siglo y hasta el siglo, tú eres Dios.Vuelves al hombre hasta ser quebrantado,Y dices: Convertíos, hijos de los hombres.Porque mil años delante de tus ojos,Son como el día de ayer, que pasó,Y como una de las vigilias de la noche.Háceslos pasar como avenida de aguas; son como sueño;Como la hierba que crece en la mañana:En la mañana florece y crece;A la tarde es cortada, y se seca.Porque con tu furor somos consumidos,Y con tu ira somos conturbados.Pusiste nuestras maldades delante de ti,Nuestros yerros á la luz de tu rostro.Porque todos nuestros días declinan á causa de tu ira;Acabamos nuestros años como un pensamiento.Los días de nuestra edad son setenta años;Que si en los más robustos son ochenta años,Con todo su fortaleza es molestia y trabajo;Porque es cortado presto, y volamos.¿Quién conoce la fortaleza de tu ira,Y tu indignación según que debes ser temido?Enséñanos de tal modo á contar nuestros días,Que traigamos al corazón sabiduría.Vuélvete, oh Jehová: ¿hasta cuándo?Y aplácate para con tus siervos.Sácianos presto de tu misericordia:Y cantaremos y nos alegraremos todos nuestros días.Alégranos conforme á los días que nos afligiste,Y los años que vimos mal.Aparezca en tus siervos tu obra,Y tu gloria sobre sus hijos.Y sea la luz de Jehová nuestro Dios sobre nosotros:Y ordena en nosotros la obra de nuestras manos,La obra de nuestras manos confirma.